Ok, Frankfurt fue la primer parada pero es donde llegaba el avión y mucho no vimos, así que paso directamente a Berlin. Frankfurt la dejaré para el final que la recorrimos un poco más.
El viaje en tren duró unas 5 horas, más o menos, pero podría haber sido peor porque primero nos habíamos metido (¡y acomodado!) en un tren que iba a Hamburgo. Nada que ver.
Ya de movida Berlin te sorprende con la estación de trenes: es gigante. Tiene como 5 o 6 niveles, una locura, y es terrible quilombo. Comimos algo y enfilamos hacia el hostel, que básicamente estaba en la otra punta. Pleno Berlin Este, hacía allí íbamos.
 |
| La enorme Ostbahnhof, la estación principal. |
La zona al principio puede parecer medio rara y hasta capaz te agarra un toque de julepe, pero después te acordás que estás en la capital de Alemania y no pasa nada. Y la zona del hostel finalmente resultó muy linda para caminar y muy tranquila. A mi me encantó. Lo que no me gustó tanto fue el hostel. Cuando llegamos a la dirección vimos que toda la cuadra eran como locales a la calle y no había un puto timbre ni nada de eso. Estuvimos un rato largo viendo que hacer hasta que apareció uno y nos dijo que la recepción estaba en el bar de la esquina (!). Finalmente esos
locales a la calle eran las habitaciones...
 |
| Caminando por Berlin del Este. |
Después de acomodarnos, empezamos el recorrido. Subte hacia Alexanderplatz, una plaza en el centro que tiene la torre Fernsehturm y en el camino de varias cosas interesantes, además había un mercadito por ahí tipo Puerto de Frutos. Desde ahí pasamos por la fuente de Neptuno, las estatuas de Marx y Engels, la plaza de los museos y la Universidad Humbolt.
 |
| 2x1: Alexanderplatz y la fuente de Neptuno. |
Luego de allí empezamos a caminar por la avenida Unter den Linden hacia la Puerta de Brandenburgo, el primer sitio realmente significativo (por lo menos para mí) de Berlin que íbamos a ver. Totalmente restaurada después de la Segunda Guerra Mundial (había quedado hecha pelota), la Puerta de Brandenburgo es muy imponente realmente y tiene mucha historia encima. Bah, como todo Berlin, jeje. Pensar que por algunos años después de la guerra ahí arriba había una bandera soviética.
 |
| La histórica Puerta de Brandenburgo. |
Desde allí fuimos a visitar el memorial del Holocausto, que es una plaza que tiene unas estructuras rectangulares tipo columnas, que en los extremos son chiquitas y a medida que te vas metiendo adentro se van haciendo más altas y cerrando entre sí, con la idea de generarte una sensación de encierro y/o claustrofobia. Es un lugar muy interesante para ver y recorrer.
 |
| Memorial del Holocausto. |
Ya se estaba haciendo tarde y el frío empezaba a joder, así que nos mandamos al último punto de interés del día: Checkpoint Charlie, o en criollo: Punto de Control Carlitos (?), es el famoso cruce entre Berlin Oeste y Berlin Este durante los años que estuvo erigido el Muro, y es donde hice el primer contacto con la infame pared, cuando en un momento miré para abajo y vi en el piso una placa que decía "por acá pasaba el Muro". Impresionante.
 |
| Checkpoint Charlie hasta las tetas. |
El Checkpoint Charlie es una de las principales atracciones turísticas de Berlin y es por eso que en la actualidad hay todo tipo de cosas representando las originales, como por ejemplo la casilla con los soldados de los Estados Unidos, los famosos carteles de "está abandonando territorio de..." y de un lado la imagen de un soldado soviético y del otro uno estadounidense. Terminamos de mirarlo y sacar fotos (estaba hasta las pelotas de gente) y como el frío era cada vez más intenso, decidimos terminar el día ahí y volver al hostel.
 |
| Por ahí pasaba el Muro... ¡pavadita! |
Ya les dije que hacía frío, ¿no? Bueno, ¡al día siguiente hacía aún más frío! Tanto que tuve que comprar guantes y gorro porque sino no iba a poder caminar ni dos cuadras. El primer lugar a visitar en nuestro segundo día en la capital germana era la East Side Gallery, o sea el Muro.
 |
| Con ustedes... el Muro de Berlin. |
El clima era una mierda, muy gris, con lluvia y frío pero tal vez eso hizo que sea más significativo el asunto. A mí me temblaron las piernas, fue una emoción increíble verlo ahí, tenerlo ahí, palpable. La East Side Gallery se le llama al kilómetro de Muro que todavía se preserva, y con cada sección pintada por algún artista. Algunas son muy fuertes y otras con mensajes muy lindos. Es un lugar increíble, donde uno lo ve y no puede terminar de creer para qué "servía" esa pared (entre comillas porque algo así no sirve para nada).
Como estábamos a pleno con el Muro (?), nos mandamos a lo que según el mapa era un memorial. Me imaginaba algo pequeño, tipo una maqueta
hecha con palitos de helado y nada más... pero me equivoqué. El memorial eran cinco cuadras completas, con la historia cronológica y también destacando hechos y cosas particulares del Muro. Todo esto, caminando por el medio de donde estaban las dos paredes. O sea, donde estaba el ejército y todo eso.
 |
| Partes del memorial del Muro. |
Fue realmente muy fuerte ver como era realmente la mano. Muy jodido todo, en especial la parte que contaba acerca de los túneles que hacía la gente para pasar de un Berlin a otro, pero la mayoría (por no decir todos) no llegaban al otro lado ya que eran descubiertos y, por supuesto, fusilados a sangre fría. Otra cosa fue la historia de la Iglesia que fue demolida sin dudarlo para poder seguir construyendo la pared.
 |
| Esas placas muestran por donde pasaban los túneles. |
El memorial terminaba con un museo (donde hice la compra pertinente de pedacito de Muro) y con lo mejor: una parte del Muro preservado tal cual era, con la casilla de seguridad, las lámparas, todo exacto como estaba. Impresionante.
 |
| El Muro preservado tal cual estaba. |
De allí fuimos a cargar combustible, que en este caso fueron unas riquísimas pastas, y seguimos camino. El siguiente paso fue ir al Reichstag, el Parlamento, donde básicamente terminó la Segunda Guerra Mundial. Poderoso. Muy. Lo malo es que no nos dejaron entrar porque había que hacer reserva anticipada. Alemanes putos (?).
 |
| El Parlamento... ¡esto es historia viva, máquina! (?) |
Como el día estaba todavía en pañales (?) seguimos camino. Pasamos por el zarpado monumento a los Soviéticos, en pleno parque Tiergarten, que culmina con la Columna de la Victoria. Estábamos literalmente en la otra punta de Berlin (en relación al hostel).
 |
| "Soviets... Soviets everywhere" (?) |
La sed apremiaba (?) y es por eso que volvimos por todo el parque hasta la Puerta de Brandenburgo y por allí fuimos a tomar algo. ¿Y saben qué? ¡Nevó! Sí, se largó a nevar. Y fue la primera vez en mi vida que ví nieve, y mi café con leche se llenó de ella. Riquísimo (?).
 |
| La Columna de la Victoria. Si se ve en grande parece Photoshop. |
El último punto en Berlin antes de volver definitivamente al hostel fue el Führerbunker, que es nada más ni nada menos donde estaba el búnker del Adolfito. Eso mismo. La cosa es que está muy discreto y oculto, para que no se termine convirtiendo en algún centro de culto neo-nazi. Hay construidos edificios y todo eso, lo único que dice que está ahí es un cartelito pequeño sobre la vereda La entrada está marcada como uno de los areneros, y cuando te parás ahí, les juro que no lo podés creer. Es una sensación única.
 |
Acá estaba la entrada al búnker de el más grande Adolf. |
De allí volvimos finalmente a nuestro
local hostel a refugiarnos del frío, comer algo e ir a descansar que al día siguiente había que tomar el tren temprano.
 |
| Dedicado a todos los floydianos... (y no, The Wall igualmente no trata sobre el Muro de Berlin). |
Berlin es la ciudad que más me ha gustado, junto a Praga, de todo el viaje. No solo por su rica historia reciente (de la cual me considero un apasionado), sino por su gente y su forma de ser, la cultura y sobre todo la organización. Es, sin dudas, otro planeta.
Te aviso que lo único que estas logrando con esto es que me den muchas ganas de ir!!!! Voy a salir a asaltar un blindado y vuelvo (??).
ResponderEliminarMirá si terminaban en Hamburgo nomás, jaja. Ya empezaban mal el itinerario.
ResponderEliminarQue hermosa que es Berlín. Está en mi lista de ciudades a visitar próximamanete y vos vas a acompañarme ;)
Besote!
p/d: Me encantó la última foto del post!
¡Muy bueno el diario! Me hace sentir que estuve ahí (?) No pasa un día que no recuerde alguna anécdota o momento groso del viaje, sin duda van a ser los 45 días más inolviable de toda mí vida.
ResponderEliminarSi querés contar las cosas con los travestis, tenés mí visto bueno (?)