Diario de Viaje: Viena


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¿Sabés lo que es despertarte a las 5 de la mañana en la otra punta del mundo con 3 grados bajo cero para ir a tomar un tren? Bueno, así fue nuestra mañana de ese día que teníamos que viajar a hacia la capital de Austria. Pasa que en esa ciudad teníamos un día solo y el viaje en tren eran casi 5 horas, así que había que salir temprano para tener tiempo para recorrer la ciudad. Del viaje en tren no me acuerdo absolutamente nada.

Esta es la razón.

Llegamos al mediodía a la estación y luego tomamos el subte hacía Keplerplatz que según las instrucciones quedaba cerca del hostel. El tema es que las calles ahí justo no sabemos por qué eran un quilombo y había algunas que cortaban y seguían una cuadra después, así que no fue fácil encontrar el hostel.

¡Argentina potencia!
Como faltaba para el check-in, dejamos las mochilas en un cuarto y decidimos ir a buscar algo de comer a la peatonal, que justamente se llama Keplerplatz. Había muchas cosas pero nada nos convencía (?) y nos metimos por una especie de mercado al aire libre con muchos locales dónde vendían distintas cosas, pero el que más nos llamó la atención fue justo uno árabe (?) que además de vender kebabs prometían pizzas a buen precio.

Quilombostraße
La cosa es que la plata que te ahorrabas comprando la pizza después la tenías que gastar en algún anti-ácido (?) porque la verdad que la que comimos fue una cosa muy violenta. La pizza - si es que se la puede llamar así - era aceite puro con un poquitito de queso y fetas de salame arriba. A las pruebas me remito:

Mortales.
Apenas terminamos de comer esa bomba y cuando por fin pudimos levantarnos nuevamente, fuimos al hostel. El Meininger City Hostel era re copado, con ascensor, todo muy moderno... ¡y tele en el cuarto! Teníamos habitación privada para los tres con baño y todo. Nos vimos el 2do tiempo de un partido de reserva entre Manchester United y Ajax y luego empezamos la caminata por la ciudad.


El recorrido empezó por supuesto por la peatonal y nos mandamos por ahí, para el norte (?), con el Palacio Belvedere como primer destino turístico, que no estaba tan lejos. El jardín es inmenso y está buenísimo, muy prolijo y por suerte para nosotros los obsesivos (?) todo armado de manera simétrica. Allí nos tiramos un ratito al sol a disfrutar del lindo día que nos había tocado y sacamos mil fotos ¿El clima? Fresco pero no a lo Praga, por suerte.






Seguimos caminando no me acuerdo por qué calle, cruzándonos con la que tal vez sea la estrategia de marketing más copada de la historia: un local se promocionaba como la elección de *suspiros de amor* Sharon Stone. Impagablemente grosso.

El gordo un crack total. Y ella que linda que está en Total Recall.
¿A qué no saben que había en Viena? ¡Un monumento a los Soviéticos! En la plaza llamada Schwarzerbergplatz y la concha de tu madre All Boys. Estaba buenísimo y había una fuente espectacular que nos mojaba con su rocío (?). La avenida que sale de ahí se llama también así y nos mandamos por ahí.

¡Motherland! (?)
Doblamos por Kärtner Ring y pasamos por la Opera hasta llegar finalmente a una plaza enorme conocida (?) como Burggarten, donde hay, entre otras cosas, una laguna y estatuas de Mozart y Goethe y de Schwarzenegger.

Opera.

La laguna de la  Burggarten.
Toda esta parte la verdad que está muy piola, con muchos edificios turísticos, plazas y esculturas de esas que te hacen preguntar "¿cómo mierda la hicieron?". Nos metimos por la Heldenplatz que estaba en remodelación y también habían muchos locos armando como unas gradas y un escenario.




De ahí cruzamos la Burgring para la Maria Theresien Platz, o sea la de María Teresa (?) que es donde está el Museo de Ciencias Naturales y el de Historia. Estaba lleno de pendejos apretando (?).

Museo de Ciencias Naturales.
Volvimos a la Burgring que justo ahí pasa a llamarse Doktor Karl Renner Ring... sí, unos nombres de re mierda. La cosa es que ahí está el Parlamento que es un edificio enorme y te recibe con zarpada estatua de la diosa Atena.

Parlamento.
♫ Caaaaballeros del Zodiaaaacooooo ♪ 


Vimos también el Burgtheater El siguiente lugar era, claro, el Sigmund Freud Park donde está la inmensa y famosa iglesia Votivkirche, o en criollo Iglesia Votiva. Es enorme, pero al igual que casi todo lo demás en la ciudad, estaba siendo en gran parte restaurada. Te cagaba todas las fotos.

Votiva.

Foto artística (?)
De ahí nos metimos por la avenida Schottenring hasta que nos chocamos con el río y lo fuimos bordeando por la Franz Josefs Kai Hansen y desde ahí agarramos por una peatonal que no recuerdo el nombre. Allí vimos un montón de negocios de souvenirs a los que entramos pero no compramos nada, ja. El camino desembocaba en la enorme catedral de San Esteban.

Peatonal.
San Esteban.


Luego fuimos a tomar algo y como ya era tarde decidimos darle punto final a un día cansador y emprender el viaje de retorno al hostel que quedaba bastante lejos. Para la cena nos compramos unas hamburguesas ahí cerquita del hostel y luego de una ducha nos tiramos a dormir. Al otro día viaje a Budapest.

Foto para probar que este relato es verídico (?).
Acá termina la parte de Viena de este diario de viaje. Una ciudad que si bien es linda nos pareció bastante fría. A partir de ahora empiezan las cosas delirantes y las mejores anécdotas. Estén atentos (?).

Salutes.

3 comentarios:

  1. Que bueno saber que estando todo lo publicado hasta ahora muy bueno, todavía falta lo mejor!!!

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  2. Ahora se viene la seguidilla de delirios... Budapest - Belgrado - Zagreb y Venecia.

    Gracias por comentar :)

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  3. Muy bueno, como siempre. Ahora se viene el viaje de la muerte (?) jaja, y la hermosa experiencia en Belgrado. Actualiza rápido! :)

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